ESPÍRITU Y MISIÓN
San Juan 20, 20-22 “Como el Padre
me envió, también yo os envío». Dicho
esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo.
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El
Padre envía al Hijo
«La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a
nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!». «De modo
que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de
Dios» (Gal 4, 6-7).
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Cristo
nos envía para una Misión
Conozcan todos, sin embargo, que su primera y
principal obligación por la difusión de la fe es vivir profundamente la vida
cristiana. # 36
parr 2. Ad gentes.
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La
misión sería imposible sin el Espíritu Santo (Recibid el Espíritu Santo)
No habrá nunca evangelización posible sin la acción del Espíritu Santo. #75 parr. 1 Evangelii Nuntiandi
El Espíritu Santo es el agente principal de la
evangelización: Él es quien impulsa a cada uno a anunciar el Evangelio y
quien en lo hondo de las conciencias hace aceptar y comprender la Palabra de
salvación […] solamente El suscita la nueva creación, la humanidad nueva
a la que la evangelización debe conducir, […] A través de El, la evangelización penetra en los corazones, ya
que El es quien hace discernir los signos de los tiempos —signos de
Dios— que la evangelización descubre y valoriza en el interior de la historia.
#75 parr. 8 Evangelii Nuntiandi
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El
Espíritu Santo nos impulsa a la misión (Recibimos este envío de la iglesia)
El Espíritu es también para nuestra época el agente
principal de la nueva evangelización. Será por tanto importante descubrir
al Espíritu como Aquel que construye el Reino de Dios en el curso de la
historia y prepara su plena manifestación en Jesucristo, animando a los
hombres en su corazón y haciendo germinar dentro de la vivencia humana las semillas
de la salvación definitiva que se dará al final de los tiempos. # 45 Tertio
Millennio Aveniente.
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El
sopla el Espíritu Santo
El Espíritu Santo también enriquece a toda la Iglesia
evangelizadora con distintos carismas. # 130 Evangelii Gaudium.
Sean extraordinarios, sean simples y sencillos, los
carismas son siempre gracias del Espíritu Santo que tienen, directa o
indirectamente, una utilidad eclesial, ya que están ordenados a la
edificación de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del
mundo. # 24 parr 2 Christifideles laici.
Exhortamos a todos aquellos que, gracias a los
carismas del Espíritu y al mandato de la Iglesia, son verdaderos
evangelizadores, a ser dignos de esta vocación, a ejercerla sin resistencias
debidas a la duda o al temor, a no descuidar las condiciones que harán esta
evangelización no sólo posible, sino también activa y fructuosa. #74 Evangelii
Nuntiandi
Conclusión
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Para
cumplir todos estos cometidos, los laicos necesitan preparación técnica y
espiritual, para que su vida sea testimonio de Jesucristo. # 41 Parr 7
Ad gentes.
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Estamos
llamados a dar razón de nuestra fe. 1 Ped 3,15
Taller
1. ¿Cómo estamos ejerciendo la misión desde los carismas
que el Señor nos ha regalado?
2. ¿Cómo estoy realizando en la actualidad mi preparación
técnica y espiritual?
3. ¿Cuáles son los mayores desafíos en mi comunidad o
área?
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